Es un material fácil de hacer y perfecto para niños y niñas de 2 a 5 años. Consiste en una caja pequeña con tapa en la que pegamos 12 o 16 tiras de colores distintos (para ello son muy prácticos los surtidos de papeles de colores) que pegaremos con cuidado en la caja. Necesitamos también igual número de pinzas de madera a las que les pegaremos tiras finas de los mismos colores, (como se ve en las fotos), con cola blanca. La caja sirve para recoger las pinzas cuando terminamos.
El objetivo es colocar cada pinza en su color, lo que hace la tarea bastante sencilla y apta para muy pequeños, en cuanto puedan presionar una pinza.
El mecanismo lógico que se activa con este material es la asociación por parejas, muy adecuado para la primera etapa, la que va de los dos a los tres años, con objetos de los que haya dos ejemplares y luego, como en el "Bosque de pinzas", con objetos que comparten una cualidad común (también vimos esa asociación en los botes sensoriales)
Con el bosque de pinzas estamos dando los primeros pasos en la lógica. La actividad que proponemos es un reto anterior a los puzzles y está desprovisto de la abstracción geométrica de éstos. Tiene también otra ventaja añadida y es que refuerza la musculatura de las manos al aplicar presión sobre las pinzas, entrenamiento también necesario para poder agarrar correctamente el lápiz.
Para terminar, una observación sobre el uso de materiales manipulativos. Cuando se le presenta a un niño un material por vez primera es conveniente dejar que lo descubra solo. Transcurrido un rato, si ves que no manipula el material sino que lo manosea o realiza otro juego distinto le puedes mostrar cómo se hace (colocando una pinza en su lugar, en este caso) o dejarle que siga jugando. Si el niño no muestra interés por realizar la tarea puede que sea porque no está preparado o porque la considere demasiado fácil. No hay que forzarle. En ese caso, se deposita el material en su rincón y se vuelve a poner a su alcance en otro momento. También puede ocurrir que utilice este material repetitivamente, mucho más de lo que consideras necesario, y que después de una temporada lo abandone como ocurrió con Julia después de unos meses de usar el bosque de pinzas, aunque hoy, al verme preparar esta entrada, me lo ha vuelto a pedir.
Conocí este material en los cursos de Malena ¿los conoces? Son muy recomendables.
Las fotos son de Inés Robledo, ¡gracias Inés!
¿Te ha gustado? Comparte tu experiencia emparejando pinzas y colores en los comentarios o en el grupo de Facebook.




¡Vaya! Me has recordado un juego de pequeña!, con mis hermanos: en la caja redonda donde mi madre guardaba las pinzas, las colocábamos para hacer murallas, jajaja
ResponderEliminarLas pinzas son un juguete que les encanta a los niños, no recordaba tu comentario, elemento 114 :D
EliminarJaja que bueno, este juegecito me lo hizo mi tia cuando era pequeño :) durante un tiempo jugue mucho cn el pero me han contado que este pequeño y singular juego con el que ami me enseñaron los colores duro poco ... Ya que me sente encima de la caja y la rompi xp era un poco trasto
ResponderEliminarjajajajaja
EliminarBueno, acabo de hacer mi segundo bosque de pinzas, para regalar :D
ResponderEliminarQué bien! y que suerte! nosotros también hicimos dos el otro día (trabajando en serie) para una chica sin hijos... es tan bonito! (quiero fotos) ;)
EliminarPues a mi se me ocurre que se podría ampliar el reto para niños más mayores, ¿conseguirán poner cada pinza en otro color sin que ninguno de los colores esté al lado de sí mismo? Es como el reto de lo mapas de Mati: http://safatragapalabras.blogspot.com.es/2011/07/un-reto-con-cuatro-colores.html
ResponderEliminarBuenísimo juego. Lo voy a poner en práctica con mi hija y lo publicaré en mi blog http://pequenatiranablog.blogspot.com.es/
ResponderEliminarQue ideas tan geniales!!!